Transformación del Desierto

Dios misericordioso, prometes enderezar los caminos
y nivelar las montañas que nos separan de Ti.

Te pedimos la gracia para reconocer los desiertos
en nuestros propios corazones — los lugares secos
donde la fe lucha y la esperanza flaquea.

Transforma estos paisajes áridos
en jardines de Tu gracia.

Danos el valor para remover los obstáculos
que hemos erigido entre nosotros y Tu amor,
para que podamos caminar libremente por la carretera de la santidad
que has preparado para Tu pueblo.


Amén.