que el Señor está cerca.
Llena nuestros corazones con la alegría que proviene
de saber que nos amas infinitamente
y que vienes a salvarnos.
Incluso en nuestras luchas y tristezas,
que podamos regocijarnos en Tus fieles promesas.
Ayúdanos a ser personas que esparcen alegría a otros
a través de la bondad, el aliento y la esperanza.
Al encender la vela rosa de la alegría,
ilumina nuestras vidas con la felicidad
Amén.