Evangelio del Día

Evangelio

Lucas 9, 7-9

En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Herodes se decía: "A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas? Y tenía ganas de verlo.


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Evangelio Diario

Comparte el Evangelio del Día con tu familia e amistades. Algunas personas les gusta comenzar su día leyendo el Evangelio del Día y otros prefieren terminar su día leyendo y reflexionando el Evangelio diario. No importa cual es tu preferencia, lo importante es leerlo, reflexionarlo y aplicarlo a nuestra vida de una manera respetuosa y con alegría para que nuestras acciones sean el Evangelio en acción.

Reflexionando el Evangelio

  1. Leerlo de nuevo: Ayuda leer el Evangelio más de una vez para poder captar cada palabra.
  2. Conectar con las Bienaventuranzas: Si quieres conocer el corazón de Jesús, es esencial entender le importancia de las Bienaventuranzas. Por esta razón, ayuda mucho que reflexionemos de que manera el Evangelio de hoy puede interpretarse a la luz del corazón de las Bienaventuranzas. 
  3. Conectar con la Espiritualidad de Jesús: Una vez que reflexionamos sobre el Evangelio de hoy y en que manera se conecta con las Bienaventuranzas, es un poco más fácil conectarnos y entender la Espiritualidad de Jesús. ¿De qué manera se destaca la Espiritualidad de Jesús en el Evangelio de hoy?
  4. Conectar con mi vida: Después de reflexionar sobre las Bienaventuranzas y la Espiritualidad de Jesús, es muy importante conectar mi mundo con el mensaje del Evangelio. ¿Que puedo aprender sobre el Evangelio de hoy a la luz y comprensión de las Bienaventuranzas y la Espiritualidad de Jesús? ¿Que puedo mejorar en mi vida? ¿Que debo dejar ir y aceptar en mi vida? ¿Vivo la alegría del Evangelio en mi vida?
  5. Propósito: Dependiendo de las respuestas a las últimas preguntas, ¿qué propósitos necesito hacer para poder vivir la Alegría del Evangelio sin discriminar o juzgar a los demás?