En Tiempo de Sufrimiento

Mírame, mi amado Jesús,
agobiado bajo el peso
de mis pruebas y sufrimientos.

Me arrojo a Tus pies,
para que renueves mi fortaleza y mi valor,
mientras descanso aquí en Tu Presencia.

Permíteme dejar mi cruz en Tu Sagrado Corazón,
porque sólo tu infinita bondad puede sostenerme;
sólo Tu amor puede ayudarme a llevar mi cruz;
Sólo Tu mano poderosa puede aligerar su peso.

Oh Rey Divino, Jesús, cuyo corazón es tan compasivo
para el afligido, deseo vivir en Ti,
sufrir y morir en Ti.

Durante mi vida se mi modelo y mi apoyo.
En la hora de mi muerte, se mi esperanza y mi refugio.


Amén.