Te Suplico, Oh Señor

Te suplico,
dulcísimo Señor Jesucristo,
que por Tu Pasión sea para mí el poder
por el cual pueda ser fortalecido,
protegido y defendido.

Que Tus llagas sean para mi alimento
y bebida con la que pueda nutrirme,
embriagarme, y deleitarme.

Que la aspersión de Tu Sangre sea para mi
una ablución para todos mis pecados.

Que Tu muerte me pruebe la vida inagotable,
y que Tu Cruz sea para mi gloria eterna.

En estos esté mi refrigerio,
gozo, salud, y deleite de mi corazón.


Amén.