Servir a los Pobres

Santa Isabel de Hungría, renunciaste
a las riquezas terrenales para servir a los pobres y sufrientes.
Inspíranos a seguir tu ejemplo
de caridad y compasión radical.

Abre nuestros ojos para ver el rostro de Cristo
en aquellos que están hambrientos, sin hogar y olvidados.

Danos corazones generosos que respondan a la necesidad
sin contar el costo, y ayúdanos
a encontrar alegría en servir a los demás.

Que nuestros actos de bondad sean semillas de esperanza
en un mundo marcado por la desigualdad y la indiferencia.

A través de tu intercesión, que crezcamos en santidad
a través del servicio.


Amén.