Semillas de Providencia

Dios amoroso, elevaste a la Beata María-Rosa
para servir con humildad y a San Bruno
para abrazar la soledad en la oración.

Enséñanos a vivir con confianza silenciosa en Tu providencia.

Ya sea que sirvamos en comunidad o Te encontremos en el silencio,
que nuestros corazones permanezcan fijos en Tu amorosa presencia.


Amén.