Promesa Cumplida

Oh Emmanuel, nuestro Rey y Legislador,
el Esperado de las Naciones y su Salvador,

Tú eres Dios-Con-Nosotros, la promesa cumplida.

Anhelamos Tu presencia en nuestras vidas —
no como un dios distante, sino como Aquel que camina
junto a nosotros en cada momento.

Ven y habita entre nosotros plenamente en esta Navidad.

Ayúdanos a reconocer que nunca nos abandonas,
que incluso en nuestras horas más solitarias, Tú eres Emmanuel.

Sálvanos, oh Señor nuestro Dios, y reúnenos de todos los rincones
de nuestras vidas dispersas para dar gracias a Tu santo nombre.


Amén.