Pequeño Camino, Gran Amor

Dulce Florcita, nos muestras
que la santidad no exige grandeza
sino un corazón rendido en amor.

Enséñanos a encontrarte en actos simples
y en un servicio humilde.

Que sigamos tu "pequeño camino,"
ofreciendo pequeños sacrificios con gran amor,
confiando en que lo que parece pequeño a nuestros ojos
lleva una gran belleza a los ojos de Dios.


Amén.