Nuevos Comienzos

Padre Gracioso, Tú eres el Alfa y la Omega,
el principio y el fin.

En este último día del año, nos rendimos a Ti
todo lo que ha sido y todo lo que será.

Gracias por acompañarnos en cada estación.

A medida que se acerca la medianoche y amanece un nuevo año,
renueva nuestros corazones y refresca nuestros espíritus.

Danos visión para el futuro y valor
para perseguir Tus propósitos.

Que el año que viene nos acerque más a Ti
y dé fruto para Tu reino.

En cada momento, que glorifiquemos Tu santo nombre.


Amén.