Padre misericordioso,
cuando tu Hijo vio el sufrimiento de los enfermos y de los marginados,
su corazón se llenó de compasión.
Ablanda hoy nuestro corazón
para que no nos volvamos indiferentes al dolor de nuestros hermanos.
Concédenos la gracia de acercarnos a los ?leprosos?
de nuestra sociedad actual: los solos, los olvidados
y los no amados,
llevándoles, por medio de Cristo,
tu toque de sanación y de esperanza.
Amén.
cuando tu Hijo vio el sufrimiento de los enfermos y de los marginados,
su corazón se llenó de compasión.
Ablanda hoy nuestro corazón
para que no nos volvamos indiferentes al dolor de nuestros hermanos.
Concédenos la gracia de acercarnos a los ?leprosos?
de nuestra sociedad actual: los solos, los olvidados
y los no amados,
llevándoles, por medio de Cristo,
tu toque de sanación y de esperanza.
Amén.
Hashtag
Comentarios