Hermano de Toda la Creación

Dulce San Francisco,
abrazaste la pobreza para abrazar a Cristo.

Enséñanos la simplicidad, la alegría y el respeto
por cada criatura viviente.

Inspíranos a amar la creación, promover la paz,
y vivir sin pretensiones en la Tierra.

Que tu ejemplo nos ayude a reflejar la humildad
y la bondad de Cristo en todo lo que encontramos.


Amén.