La esperanza del sembrador

Padre celestial,
tú esparces generosamente
la semilla de tu Palabra
en todo tipo de terreno.

Ayúdanos hoy a ser la ?buena tierra?.

Arranca las piedras del egoísmo
y elimina las espinas de la preocupación mundana
que amenazan con ahogar tu gracia.

Que tu Palabra eche raíces profundas en nosotros
y produzca una cosecha
del treinta, del sesenta o del ciento por uno,
para la gloria de tu Reino celestial.


Amén.