Crecer en Humildad

Dios de toda sabiduría, Tú enalteces a los humildes
y humillas a los soberbios.

Enséñanos la humildad de Cristo,
que no vino a ser servido, sino a servir.

Líbranos del deseo de reconocimiento o de control.

Que abracemos la sencillez, la gratitud
y la dependencia solo de Ti.

Forma nuestros corazones para que nuestras vidas te glorifiquen en silencio
mediante un amor fiel y una compasión entregada.


Amén.