Bendíceme, Padre Celestial

Bendíceme, Padre celestial,
Perdona mis caminos errados.
Concédeme la fortaleza para servirte,
Da propósito a mis días.

Dame la comprensión,
Suficiente para hacerme amable.
Que pueda juzgar a todas las personas
Con mi corazón, no con mi mente.
Enséñame a ser paciente
En todo lo hago.

Contento de confiar en Tu sabiduría
Y de seguirte.
Ayúdame cuando flaqueo
Y escúchame cuando rezo.
Y recíbeme en Tu reino
Para morar contigo algún día.


Amén.