Los Ayudantes de Dios

Querida Santa Brígida, brillante estrella de santidad,
te miramos con esperanza en nuestra oración.

Por tu glorioso sacrificio de riquezas terrenales,
obtén para nosotros la gracia de "buscar primero el Reino de Dios y su justicia"
con constante confianza en su cuidado paternal.

Por tu vida de caridad laboriosa hacia los pobres y los enfermos,
obtén para nosotros la gracia de ser ayudantes de Dios
hasta donde nos sea posible durante nuestra estancia en la tierra,
mirando hacia adelante, como tú lo hiciste, a nuestra vida
con Él en la eternidad.

Por la paz santificada de tu lecho de muerte,
obtén para nosotros que podamos recibir la plenitud
del perdón y la paz cuando llegue la hora
que nos convoque al tribunal
de nuestro justo y misericordioso Señor.


Amén.