La alegría de Tu gente

Padre, fuente de luz por siempre,
la virgen concibió y tuvo a Tu hijo
llamado el Dios maravilloso,
Príncipe de la paz.

Que su oración,
el regalo del amor de madre,
sea la alegría de Tu gente por siempre.

Que su respuesta
nazca de un corazón humilde,
que Tu Espíritu descanse en Tu gente.

Concédenos esto por Cristo, nuestro Señor.

Amen.