Entendiendo la Retórica de las Teorías de Conspiración del COVID

Todos tenemos un deseo de distanciarnos moral y físicamente de aquellas cosas por la que tenemos disgusto moral y político. Es muy fácil poner un “nosotros” en la “categoría moral” y “otros” en la “categoría inmoral”. Desafortunadamente, algunas personas inescrupulosas saben cómo explotar este deseo usando un lenguaje extremo de “terminología de Dios” y “terminología del diablo” para conseguir alabanza de aquellos en el lado “nosotros” y formar disgustos sobre el “otro” que está “en el lado equivocado”.

Mirando nuestro clima actual, algunos están cayendo presa de la retórica conspirativa sobre el COVID, así como otras tendencias malsanas estimuladas por el clima político actual. Esto se debe a que una conspiración retórica malsana cuenta una historia que suena como a un conocimiento secreto, que parece plausible y que con frecuencia atrae a personas con:

• Incertidumbre sobre el futuro. Para aquellos que desean respuestas inmediatas en blanco-y-negro, esta incertidumbre causa grandes temores.

• Sentimientos de ineptitud o vergüenza acerca de los expertos (educadores) que saben más que ellos. Desafortunadamente, muchos se han sentido “derribados” por algunos letrados porque no tienen el mismo nivel de educación o acceso a la información.

• Si estos sentimientos persisten y profundizan pueden crear una fuerte desconfianza de los expertos y autoridades. Por lo tanto, hechos creíbles y factibles dichos por expertos y autoridades no son aceptados. En resumen, la ideología personal (sistema de creencias) anula cualquier hecho.

Debido a esto, la malsana retórica de la teoría de la conspiración está muy cerca de la lógica del autoritarismo y del abuso encubierto. Está también estrechamente relacionada con la retórica fascista, por una buena razón, estas personas con frecuencia abusan de la retórica conspirativa, y siembran desinformación para desacreditar oponentes potenciales (medios de comunicación, educadores, expertos), a sus puntos de vista ideológicos a fin ganar y mantener el poder a expensas de los demás, Por lo tanto, es importante reconocer los siete rasgos de una retórica de teoría de la conspiración poco saludable.

1. Creencias contradictorias: los teóricos de la conspiración están tan comprometidos a no creer en los datos oficiales, no importa si su ideología es internamente contradictoria. Una de esas teorías de la conspiración pandémica propone dos falsos orígenes del coronavirus. Argumenta que el SARS-CoV-2 se originó en un laboratorio en Wuhan (China), pero también argumenta que todo el mundo ya tiene el coronavirus de vacunas anteriores, y el usar máscaras lo activa. Creyendo en las dos, causa una inconsistencia mutua.

2. Sospecha imperativa: los teóricos de la conspiración sospechan abrumadoramente de la información oficial. Esto significa que ninguna evidencia científica encaja en la teoría de la conspiración por lo que debe ser falsificada. Esto lleva a desacreditar cualquier organización científica que publique o endorse una investigación consistente con la “versión oficial”. Para COVID-19, esto incluye la Organización Mundial de la Salud, Antony Fauci, o cualquier grupo o persona que realmente sepa sobre la ciencia debe ser parte de la conspiración.

3. Intención malvada: en la teoría de la conspiración, se supone que los conspiradores tienen motivos malignos, no hay lugar para el “error honesto”. La gente buena ha tomado malas decisiones, y, por terribles que sean las consecuencias, no hubo ninguna intención de hacer daño. En realidad, los teóricos de la conspiración explotan los miedos preexistentes, prejuicios, mecanismos de defensa, y lógica de “nosotros contra ustedes” que hace a la gente sentirse mejor consigo misma y su grupo a expensas del otro grupo, independientemente de si el otro grupo es realmente un problema.

4. Convicción de que algo está mal: incluso si los teóricos de la conspiración no tienen ningún hecho que respalde su caso, aun cuando todos los hechos señalan que su teoría es falsa, de todas maneras, mantendrán que “algo está mal” “es demasiado sospechoso”.

5. Victima perseguida: Los teóricos de la conspiración se consideran víctimas de la persecución organizada. Con frecuencia consideran a toda la población mundial como víctimas de un gran engaño, que difunde a través de los medios de comunicación e incluso por nosotros mismos como cómplices involuntarios. Al mismo tiempo, los teóricos de la conspiración se ven a sí mismos como héroes valientes enfrentándose a los villanos conspiradores. Pretenden preocuparse por la verdad y la justicia, pero en realidad prefieren la certeza y el sentirse potencialmente superiores a saber lo que es justicia y verdad.

6. Inmunidad a la evidencia: es muy difícil cambiar la mente de un teórico de la conspiración porque sus teorías están auto selladas. Aún en la ausencia de evidencia para una teoría se convierte en evidencia para la teoría: “¡la razón porque no hay pruebas de la conspiración es porque los conspiradores hicieron un gran trabajo encubriéndola!”.

7. Reinterpretando aleatoriedad: Los teóricos de la conspiración ven patrones en todas partes, se trata de conectar los puntos. Los eventos aleatorios son interpretados como causados por la conspiración y entretejidos en un patrón más amplio e interconectado. Cualquier conexión está impregnada de un significado siniestro de Aleatoriedad,
Y seamos absolutamente claros: Específicamente en este caso de esta emergencia de salud pública COVID-19, esta malsana desinformación de la teoría conspirativa está dañando a personas reales. Estafadores y vendedores y otras personas poco confiables que pretenden ser “verdaderos expertos” tratando de elevar sus perfiles en YouTube, están publicando información falsa, y eso está lastimando a las personas. En la época del COVID-10, la desinformación, incluida la retórica de la teoría de la conspiración que demoniza aún las partes válidas de los modelos científicos y médicos, están causando más estrés a los médicos de primera fila. En este caso, si aquellos que creen en la retórica de la conspiración fallan en tomar buenas precauciones, eso también pone en riesgo a otros habitantes vulnerables y el incremento de muertes.
Los modelos científicos y médicos no son perfectos en parte porque seguimos siendo profundamente vulnerables como sociedad a lo que no conocemos o entendemos del todo. Y porque este virus es nuevo, aún cuando un gran número de personas inteligentes están trabajando en él, va a haber muchos cambios en lo que sabemos, y eso va a parecer inestable a muchos de nosotros. Debido a que la ciencia es lenta, va a ser un proceso largo y personas impacientes, especialmente aquellas que se sienten dependientes de cosas, “volviendo a la normalidad” rápidamente, son más vulnerables a la retórica de la conspiración que dice entender y ser capaz de controlar esa incertidumbre. Todo esto es profundamente incómodo de manejar, y desafortunadamente, no hay atajos fáciles para averiguar este virus.

Tener por ahí una retórica malsana de la teoría conspirativa literalmente sin cuestionar daña a las personas. Comprender y revelar la técnica de los teóricos de la conspiración es una llave para inocularse uno mismo y a los demás de ser engañados, especialmente cuando somos los más vulnerables: en tiempo de crisis e incertidumbre. Por lo tanto, aquí hay cortos consejos para confrontar los teóricos más efectivamente:

1. Valorar los temores e incertidumbre que yace incluida detrás de una teoría conspirativa malsana sin consentir con conclusiones perjudiciales.

2. Hay que reconocer que, el modelo médico y los métodos científicos no son completamente perfectos mientras se mantienen firmes en lo que consideran correcto.

3. Y, esto es posible lo más importante, dirigir la atención al daño que esta clase de retórica hace y el mayor estrés y muerte que causa. Rehumanizarse uno mismo y a otros. E este contexto, hablar sobre tus propias preocupaciones por las vidas de aquellos habitantes vulnerables y en el frente, y también la salud de los teóricos de la conspiración.
No es una situación perfecta, pero esto es cierto: retóricas malsanas de la teoría de la conspiración daña a las personas.

 

Nota del editor: esta es una versión editada y resumida de dos artículos

• Deborah S. Leiter in Assertive Spirituality

The 7 traits of conspiratorial thinking por John Cook

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