No Esclavos Sino Hermanos y Hermanas


El Centro Columbano para la Educación y Acción Social ha firmado cartas de apoyo para la propuesta de ley de Protección de los Sobrevivientes de Trata de Personas. Esta ley crea un consejo consultivo de sobrevivientes de Trata de Personas, que ofrecerá recomendaciones a los organismos gubernamentales y no gubernamentales.

Lo que es fuerte en esta legislación es que reconoce la experiencia de los sobrevivientes de la trata de personas. Después de haber experimentado ésta brutalidad, los sobrevivientes podrán ofrecer soluciones prácticas y creativas en la lucha contra ella. La aprobación de esta legislación tiene el potencial de mejorar las soluciones a la esclavitud de hoy en día, soluciones que podrían resultar beneficiosas para las víctimas.

En Mateo 25 Jesús dice: "Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí lo hicisteis." Somos una fraternidad, como dijo el Papa Francisco, una "red de relaciones esenciales para la construcción de la familia humana creada por Dios.”       Los Padres de San Columbano y laicos misioneros Columbanos  se esfuerzan por vivir el Evangelio a través de su preocupación por la justicia, la paz y la integridad de la creación. Ellos sirven a las personas más marginadas en 15 países de todo el mundo. Estas personas tienden a migrantes, trabajadoras domésticas, mujeres, niños, y con frecuencia son víctimas de sus empleadores. Son esclavos de hoy en día.

En Filipinas, el Padre Columbano Shay Cullen estableció la Fundación del Pueblo para la Recuperación Empoderamiento y Asistencia para el Desarrollo (PREDA) en 1974. Creyendo que la pobreza, la violencia y el maltrato infantil son barreras para la paz y dan origen al extremismo, el P. Cullen se esfuerza por eliminar el abuso infantil y promover el respeto de los derechos del niño. Él trabaja por la paz, esforzándose por cambiar las estructuras políticas, sociales, y económicas injustas y las actitudes que permiten estos abusos.

Los doce proyectos Preda están diseñados para educar para la paz, liberar a los niños de los burdeles y las cárceles y darles la oportunidad de recuperarse en los hogares terapéuticos y ser reintegrados y tener una vida más feliz libre de la cárcel, los burdeles, los abusadores, los traficantes, la violencia y el abuso. Su equipo ha trabajado para llevar a los abusadores ante la justicia y ha tenido éxito en las Filipinas y en Alemania para obtener condenas. Él es un destacado activista en todo el mundo contra el tráfico infantil y abuso contra la mujer. La Fundación PREDA opera refugios de recuperación terapéuticos de protección para las víctimas.

Él ha luchado contra el sexo Mafia, vive con amenazas de muerte y ha sobrevivido un intento de asesinato. Cuando él descubrió una red de prostitución infantil que vendía a los niños a personal de la base naval de los EEUU, de Subic Bay, inició una exitosa campaña de diez años y ayudó a unificar una coalición anti-bases para eliminar las bases estadounidenses y convertir la infraestructura en una zona de fabricación comercial. Más de 100,000 filipinos trabajan ahora en las ex bases estadounidenses convertidas ahora fábricas.

En Taiwán, sacerdotes y laicos misioneros de San Columbano sirven a la comunidad migrante en el Centro de los Trabajadores de la Esperanza. Se alienta a los trabajadores indígenas y extranjeros a permanecer juntos por el bien de todos los trabajadores. Dentro de esa comunidad uno de los grupos más marginados es novias por correo. El Padre Columbano Peter Nguyen dirige la oficina para ayuda a trabajadores migrantes vietnamitas y novias extranjeras.

Padre Huang dice que ha visto a muchas madres extranjeras y a trabajadores migrantes desarrollar signos de enfermedades mentales debido a su terrible experiencia en Taiwán. Según él, "Los trabajadores indocumentados suelen tener pesadillas, miedo de ser arrestados y deportados, y si hablas con ellos, sólo hay incertidumbre, ansiedad y desesperanza.” Los obreros vienen a Taiwán con pesadas deudas, y las novias extranjeras a menudo se encuentran con abuso - por el empresario o el clan del marido, respectivamente, mientras que sin saber el idioma y las leyes locales lo suficientemente bien, a veces mueren sin ningún apoyo.

La aprobación de la Ley de Protección de los Sobrevivientes de Trata de Personas, levantará la voz de los sin voz y permitirá la colaboración entre los sobrevivientes y expertos en el campo. Juntos trabajaremos mejor para prevenir esta forma moderna de esclavitud.

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por Erica Rodríguez

Érica Rodriguez es una estudiante universitaria que está haciendo un internado en El Centro Columbano para la Educación y Acción Social en Washington, DC.

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