Esperanza que no se desvanece

Señor, hazme atento al sufrimiento que me rodea.

Dame el valor de servir sin vacilar.

Que la compasión guíe mis acciones y refleje Tu Corazón misericordioso.

Dios de esperanza, cuando el desaliento me tiente a rendirme,
renueva mi confianza en Tus promesas.

Que la esperanza ancle firmemente mi alma en Ti.


Amén.