Un corazón dispuesto para la Cuaresma

Padre celestial, al comenzar este mes
que nos lleva más profundamente a la Cuaresma,
prepara mi corazón para la conversión.

Aparta de mí todo apego
que me impide amarte plenamente.

Enséñame a orar con sinceridad, a ayunar con humildad
y a dar con generosidad.

Que este tiempo no pase sin dejar huella, sino que me transforme.
Por Cristo mi Señor.


Amén.