Acuérdate de tu Creador

Creador amoroso, recuérdame que todo lo bueno que poseo
es, en última instancia, un don tuyo.

No permitas que me ocupe tanto en alcanzar el mañana
que olvide darte gracias por el día de hoy.

Ayúdame a recordarte en la juventud, la madurez y la vejez;
en la alegría y en la dificultad; en el trabajo y en el descanso.

Que la gratitud se convierta en un hábito de mi alma
y que cada etapa de mi vida me acerque más
a Aquel que me dio la vida.


Amén.