La voluntad de Dios

Padre amoroso, tú nos llamas a seguirte
con confianza y obediencia.

Ayúdanos a escuchar atentamente tu voz
y a responder con el corazón abierto.

Cuando tu voluntad sea difícil de aceptar,
concédenos la gracia de rendir nuestros propios deseos.

Fortalécenos para caminar en la fe, aun cuando
no comprendamos plenamente tu plan.

Que nuestras vidas estén moldeadas por tu verdad
y guiadas por tu amor en todo lo que hagamos.


Amén.