Ven, Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, fuente de luz y fortaleza,
llena nuestros corazones con tu presencia divina.

Guía nuestros pensamientos, palabras y acciones
para que vivamos según la voluntad de Dios.

Inspíranos con sabiduría en tiempos de confusión
y con valentía en momentos de temor.

Ayúdanos a crecer cada día en fe, esperanza y amor.

Que tus dones nos transformen en discípulos fieles,
dispuestos a servir y a dar testimonio de la verdad del Evangelio.


Amén.