Restaura lo que Está Quebrantado

Salvador compasivo, Tú sanaste a los enfermos
y consolaste a los afligidos durante Tu ministerio terrenal.

Lleva sanación a quienes hoy sufren en cuerpo, mente o espíritu.

Fortalece a quienes cuidan de los enfermos,
consuela a las familias agobiadas por la enfermedad
y da paz a quienes esperan recuperarse.

Sana las heridas causadas por el pecado, la división y el dolor.

Aun cuando la sanación física no llegue como esperamos,
concédenos la gracia de confiar en Tu amorosa presencia
y en Tus promesas eternas.


Amén.