Purifica nuestros corazones

Padre misericordioso,
tú nos llamas cada día a la conversión y a una vida nueva.

Purifica nuestros corazones de todo lo que nos separa de ti.
Renueva en nosotros un espíritu de humildad y sinceridad.

Ayúdanos a apartarnos del pecado y a abrazar el camino de la santidad.

Llénanos de tu gracia, para que vivamos como discípulos fieles,
reflejando tu amor al mundo.


Amén.