Protege a Tus Hijos

Madre María, encomendada a la Iglesia por Tu Hijo desde la Cruz,
vela amorosamente por todos los creyentes.

Protege a los débiles, anima a los cansados y consuela a quienes lloran.

Ayuda a la Iglesia a permanecer fiel en medio de la confusión y la división.

Guía a sacerdotes, religiosos y familias hacia una santidad y unidad más profundas.

Que imitemos tu confianza en Dios y tu disposición para servir a los demás.

Llévanos siempre hacia Jesús, fuente de misericordia, verdad
y paz eterna.


Amén.