Pan de Vida Eterna

Señor Jesucristo, verdaderamente presente en la Sagrada Eucaristía,
alimenta nuestras almas con Tu Cuerpo y Tu Sangre.

Profundiza nuestra reverencia por este sagrado misterio
y acércanos más a Tu Corazón.

Fortalece a los débiles, perdona a los pecadores
y une a Tu Iglesia por medio del sacramento del amor.

Que cada Misa renueve nuestra fe y nos inspire
a ser testigos vivos de Tu misericordia.

Mantén siempre en nosotros el hambre de santidad
y el deseo de recibir Tu gracia.


Amén.