Orden y Equilibrio

San Benito, padre de los monjes, tú enseñaste
que la oración y el trabajo juntos santifican el día.

Ayúdame a dar ritmo y orden a mi propia vida:
tiempo para la oración, tiempo para el trabajo y tiempo para el descanso.

Señor, que nunca permita que las ocupaciones
desplacen mi diálogo Contigo.

Por la intercesión de san Benito,
concédeme la disciplina de buscarte primero a Ti,
confiando en que todo lo demás encontrará su debido lugar.


Amén.