La Natividad de la Santísima Virgen María

Padre celestial, hoy nos alegramos por el nacimiento
de la Santísima Virgen María, cuya vida llegaría a ser
morada de tu Hijo.

Gracias por los comienzos sencillos y silenciosos
por medio de los cuales realizas tus obras más grandes.

Siguiendo el ejemplo de María, enséñame
a acoger tu voluntad con confianza y humildad.

Que también mi vida cotidiana se convierta en un lugar
donde Cristo sea recibido, amado y compartido con los demás.


Amén.