Madre de Dulce Guía

Santa María, fiel Madre del Salvador,
guíanos más cerca de Tu Hijo con tu tierno cuidado.

Enséñanos a escuchar atentamente la voluntad de Dios y a responder
con la misma humildad que mostraste en la Anunciación.

Consuela a quienes se sienten olvidados,
fortalece a las familias agobiadas por las dificultades,
e intercede por todos los que buscan la paz.

Que tu ejemplo de obediencia silenciosa nos ayude a confiar en Dios
más plenamente y a vivir con corazones entregados a la oración,
la caridad y la santidad.


Amén.