La dignidad humana

Dios misericordioso, Tú concediste a san Pedro Claver
un corazón que se negó a ignorar el sufrimiento humano.

Fortaléceme para reconocer la dignidad de cada persona,
especialmente de quienes son maltratados, olvidados
o privados de su libertad.

Protege a todos los que padecen injusticias
y da valor a quienes trabajan en favor de la dignidad humana.

Aparta de mi corazón los prejuicios y la indiferencia,
y enséñame a servir a cada persona como alguien
a quien Tú has creado y amas.


Amén.