Confianza en Tu Misericordia

Padre misericordioso,
Tú llenaste a san Alfonso María de Ligorio
de un corazón entregado a Tu compasión y a Tu verdad.

Enséñame a no desesperar jamás de Tu perdón,
sino a acercarme a Ti con humilde confianza
cada vez que caiga.

Que Tu gracia fortalezca mi deseo
de amar el bien
y rechazar todo aquello que me aparta de Ti.

Ayúdame a ser paciente con los demás,
así como Tú eres infinitamente paciente conmigo.


Amén.