La Alegría del Evangelio

Señor de la Verdad,

Tú llamaste a santo Domingo
a anunciar Tu Palabra
con sabiduría, compasión
y una fe inquebrantable.

Llena mi corazón
de amor por la Sagrada Escritura
y del deseo de conocerte cada día más.

Ayúdame a hablar siempre con la verdad,
pero también con bondad;
a defender la dignidad de toda persona
y a construir la unidad
donde exista división.

Que mis pensamientos,
mis palabras
y mis acciones
te den siempre gloria,
ahora y por toda la eternidad.


Amén.