Semillas de fe

Padre celestial, siembra profundamente tu palabra en mi corazón.

No permitas que las distracciones, el temor, la comodidad
o las preocupaciones del mundo ahoguen
las semillas de fe que Tú has sembrado.

Concédeme paciencia mientras crezco, sabiendo que los frutos
espirituales muchas veces se desarrollan en silencio y lentamente.

Que mi vida se convierta en tierra buena
donde tu gracia pueda florecer y producir bondad, paciencia,
generosidad, valentía y amor hacia todos aquellos
con quienes me encuentre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.


Amén.