Involucra tus emociones y pasión: Dios quiere tu corazón entero
Salmo 103, 1
“De David. Bendice, alma mía, al Señor, y mi ser a su santo Nombre;”
Ver: nuestra realidad
¿Cómo la naturaleza entera (las entrañas de la creación) es un llamado constante a bendecir y cuidar la obra del Creador?
Juzgar: discernir desde el corazón
¿Bendigo a Dios solo con mis palabras por costumbre, o lo hago desde lo más profundo de mis emociones y mi ser?
Actuar: manos a la obra
Pondré mi canción de alabanza favorita hoy y cantaré con todas mis fuerzas, conectando mis emociones con mi fe.
De joven a joven
A veces vas a la iglesia o rezas y te sientes como un robot, repitiendo palabras de memoria sin sentir nada. David se hablaba a sí mismo: '¡Alma mía, despierta y bendice a Dios con todo tu interior!'. Involucra tus emociones, tu pasión y tus ganas. Dios quiere tu corazón entero, no solo tus palabras.