El Dios que da la vida

Dios bondadoso, Tú eres quien da la vida y el crecimiento.

Así como un campo necesita tanto de la siembra como del riego,
mi vida depende por completo de tu cuidado amoroso.

Enséñame a no buscar reconocimiento por lo que realizo,
sino a servir con fidelidad y dejar los resultados en tus manos.

Que toda buena obra que emprenda
se convierta en una ofrenda de amor para Ti.

Por Jesucristo, nuestro Señor.


Amén.