ÁFRICA/MALÍ - Las nuevas masacres en Malí y Burkina Faso hacen peligrar la estabilidad del Sahel

Bamako - Es probable que en el origen de esta masacre de la aldea de Sobame Da se encuentre la rivalidad entre los Peuls y los Dogon. La tragedia se saldó con al menos 95 personas fueron asesinadas en la noche del 9 al 10 de junio. Unos cincuenta hombres fuertemente armados a bordo de camionetas y motocicletas atacaron la aldea en medio de la noche. No se salvaron ni las mujeres, ni los niños ni los ancianos.

Se sospecha que la masacre fue perpetrada por un grupo armado de Peuls, una población de agricultores nómadas, tal vez como venganza por la masacre cometida el 24 de marzo, cuando al menos 160 personas de la etnia Peuls perdieron la vida en el asalto a la aldea de Ogossagou cometido por presuntos cazadores Dogones .

Según fuentes de la Iglesia local contactadas por la Agencia Fides, el domingo 9 de junio en Sobame Da, la comunidad católica del pueblo había celebrado la confirmación de un grupo de jóvenes.

Las Iglesias católica y evangélica de Malí intentan evitar que el conflicto entre los musulmanes y el resto de la población del país asuma una connotación religiosa. Los enfrentamientos entre las poblaciones nómadas, dedicadas al pastoreo, y las de los campesinos, son frecuentes en diferentes partes de África, pero en los últimos años con la proliferación de las armas de guerra se han vuelto más sangrientos. El riesgo es que en estos conflictos se impliquen grupos yihadistas que alimenten esta espiral de violencia añadiendo tintes religiosos. Una situación que sería difícil de controlar y que podría llegar a todos los países del Sahel.

En este sentido, la masacre de Burkina Faso en la zona de Arbinda, en una zona fronteriza con Malí, cometida por un grupo yihadista el domingo 9 de junio, con la muerte de 19 personas y 13 heridos, constituye otro fuerte motivo de preocupación.

 
 
 

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