Juego de la Fortuna (Moneyball)

Reseña
Calificación de Reseña
Resumen
Si tuvieras que apostar todo lo que tienes por un sistema de trabajo completamente nuevo y que nadie aprueba, ¿Te atreverías a hacerlo?
Fecha de lanzamiento
Duración
2h 13min
Director
Bennett Miller
Elenco

Brad Pitt
Robin Wright
Jonah Hill
Philip Seymour Hoffman

Reseña INCLUYE spoilers

Reseña

A mi esposa le encantan las películas que estén basadas en hechos reales, así es que cuando tenemos tarde de películas, mi labor se divide en dos tareas básicas: 
1- Preparar las palomitas
2- Encontrar una buena historia que haya sido llevada a la pantalla grande.

No siempre logro encontrar algo basado en hechos reales, pero por lo general, cuando es así, son películas muy buenas, y ésta no es la excepción.

¿Por qué hablar de la película?
Lo primero que me cautivó de la película fue la actitud de riesgo que asume el personaje principal; su decisión parece no ser la más ortodoxa dentro de un mundo dirigido por rituales bien definidos y una religiosidad hermética, pero él apuesta su todo por una movida inesperada, y eso me encanta.
Ver que alguien rompe moldes por descubrir un nuevo camino me emociona más que verlos conseguir una victoria, porque no importa si terminas ganando o perdiendo “el juego”, cuando te arriesgas por hacer un descubrimiento ya obtuviste la victoria más importante, la de vencer los miedos presentes, y eso es admirable.

También me gustó mucho la relación que se forja entre el personaje de Brad Pitt y el de Jonah Hill, en la que, a pesar de los múltiples descalabros que van surgiendo, hay una confianza mutua casi inquebrantable.

Y, sobre todo, el gran tesoro de esta película es el compromiso con los principios que se han adoptado, esa enseñanza es invaluable.

Personajes
El personaje principal es Billy Beane (interpretado por Brad Pitt), un ex jugador de beisbol que era una gran promesa juvenil pero que nunca llegó a consolidarse, todo lo contrario, fue un rotundo fracaso como jugador.
Ahora como gerente general del equipo de Oackland se enfrenta con la situación de tener que armar un equipo competitivo con un presupuesto que raya en lo ridículo.

Y luego, como su compañero de batalla está Peter Brand (Jonah Hill), un recién graduado de Economía por la universidad de Yale, quien le muestra un nuevo sistema de análisis sobre la compra de jugadores.

El resto de los personajes secundarios incluyen a una ex esposa amable, una hija, el dueño del equipo, el coach desconfiado, un equipo de expertos que no avalan las decisiones de Billy y un puñado de jugadores con distintos talentos poco apreciados y con una moral bastante dañada como para confiar en sí mismos.

De qué trata
Y como ya veníamos comentando, la película está basada en la historia real de Billy y Peter, que pusieron sobre la mesa una propuesta con la que podían suceder dos cosas:
Hacer el completo ridículo defraudando aun cuando nadie esperaba nada de ellos, o irse al lado totalmente contrario y revolucionar toda la manera en que se hacía la planeación de un equipo de beisbol hasta ese momento.

Es la clásica historia de alguien con un espíritu rebelde que busca nuevos horizontes y que se enfrenta a todo un sistema institucionalizado por años, en el que encuentra oposición casi absoluta; es la historia de alguien que se juega su todo por algo que, ante los ojos de prácticamente todo el mundo, no vale nada.

Conclusiones sin Spoilers
Como ya saben, antes de entrar a la zona de spoilers, les puedo decir que es una película que los inspirará a comprometerse con sus principios, aún cuando todo vaya con el viento en contra; después de ver esta película sentirás las ganas suficientes para entregarte por completo a esas ideas y proyectos que son tu motivación diaria.

Aprendizajes (¡Alerta de spoilers!)

Ahora sí, hablemos más a sobre los detalles de la película.

Repito, los 3 puntos que más me gustaron de esta película fueron:
La actitud de riesgo de Billy, la relación que se forjó entre los dos personajes principales y el compromiso con sus ideales.

Billy es un personaje que vive un poco atormentado por el sello de su fracaso como promesa fallida.
Cuando llega a su nuevo equipo como gerente general, no encuentra salida dentro del sistema viejo y aparentemente obsoleto; no tienen presupuesto para competir con los grandes, sus pocas estrellas se están yendo a otros equipos, y nadie propone ideas que realmente vayan a solucionar algo.

Es en medio de ese proceso que conoce a Peter Brand, que trabajaba como asesor en otro equipo.
Billy ve algo particular en él y lo recluta para su equipo.
Parece un niño bobo que no sabe nada de beisbol, y aun así pone toda su confianza en él y sus ideas.

¿Y cuáles son estas ideas?
El mismo personaje lo resume en una frase: 
“Tu meta no debería ser comprar jugadores, sino comprar victorias”

Y propone lograr esto analizando las habilidades de los jugadores que dan resultados inmediatos, como, por ejemplo, el que consigue más bases por bola, el que llega más veces a primera base, el lanzador que consigue más outs independientemente de su técnica.
A partir de ahora se enfocan en conseguir jugadores con características prácticas y que dan resultados palpables, rechazados por el resto de los equipos, y no tanto jugadores con talentos brillantes que provocan que su precio se eleve de manera inalcanzable.

Esa apuesta va en contra de todo lo que los expertos del juego entienden que pueda funcionar, y eso es lo que me encanta.
Van en contra del sistema establecido, de lo popular, del cómo se hace según el resto de las personas.

Y me encanta porque a eso estamos llamados los cristianos, a ir en contra de lo popular, del cómo lo hacen los demás.

Al igual que Billy, podemos encontrarnos atormentados por los fracasos de nuestro pasado, pero a diferencia de él, no necesitamos un nuevo trabajo, una nueva ciudad o una nueva carrera para tener una oportunidad de ver las cosas de forma distinta.
Esa oportunidad la tenemos a diario, y podemos verla cuando, a través de nuestra oración, Dios nos ofrece un nuevo comienzo día a día.

Y así como Billy descubre algo innovador en las palabras y forma de pensar de Peter, así nosotros podemos encontrar todo un sistema innovador que revolucione nuestra vida en las palabras y forma de pensar de Dios.

Esa relación que estos dos personajes representan bien puede llevar varias características de la relación que nosotros podemos y debemos tener con Dios, entre todas ellas, y la que mas destaco, sería esa confianza absoluta en lo que Él nos propone.

En un momento de vulnerabilidad, cuando todo su sistema parece estar fallando, y que se nos da a entender que Billy comienza a poner en duda su decisión, voltea con Peter y le pregunta: ¿Tú crees en esto o no? A lo que Peter le responde sin dudar “100%”; y cada que nosotros ponemos en duda los planes y la estrategia de Dios para llevarnos a la victoria, el nos responde igual, cada vez que lo buscamos y con nuestras dudas, miedos y fracasos le preguntamos “¿Tu crees en todo esto o no?”, él, sin dudarlo, nos responde “100%”.

Y luego viene la parte más genial e inspiradora, el compromiso que toma Billy con esa confianza con la que Peter responde.

Y sí, comienza perdiendo no solo juegos, sino credibilidad, la poca reputación positiva que le quedaba, debe enfrentarse al escepticismo del dueño del equipo, a los expertos que trabajan con él, incluso debe lidiar con la preocupación de defraudar a su familia, pero nada de eso lo hace renegar de sus principios, por ningún motivo, por más complicado o doloroso que parezca, renuncia a la convicción que ha adoptado.

Y al final de cuentas le da resultados, evade el posible ridículo y logra cambiar las reglas del juego.


Mi opinión
Y así es cómo creo que debemos apostar nosotros los cristianos.
En la película se apostaba por jugadores poco valorados, acá debemos apostar por principios poco valorados como la honestidad, la fidelidad, el arrepentimiento, el perdón, la castidad, la alegría, la entrega, el respeto, la prudencia, la paciencia, el sacrificio; todos ellos son nuestros jugadores por los que nadie apuesta, son las herramientas que nos ayudarán a conseguir victorias.

Y no debe importarnos si el sistema en donde nos encontramos no aprueba esta apuesta, no importa si hay gente que deja de trabajar con nosotros, o si pasamos por un periodo de derrotas y vergüenzas, debemos mantenernos con confianza, sabiendo que al preguntarle a Dios si cree que todo eso va a funcionar, él, sin dudarlo por un solo momento, nos va a contestar “100%”.

Él es el experto que nos acompaña en cada juego, que avala nuestra decisión al apostar por jugadores estos “jugadores” por los que hoy en día pocos están interesados, y son sus ideas las que harán que el sistema que rige nuestras vidas cambie por completo como Billy y Peter lograron cambiar el sistema del beisbol.

Se la recomiendo a…
Y pues bueno, esta película se las recomiendo especialmente a quienes disfrutan de historias reales, de historias relacionadas con el deporte, y, sobre todo, a quienes estén dudosos de que su elección por vivir el evangelio sea la correcta.

Tengan por seguro que al ver esta película pueden terminar con una gran motivación para luchar por su victoria, que es la santidad.