Los Columbanos somos una sociedad misionera, aprobada por la Santa Sede en 1918, de sacerdotes que ejercen su ministerio en 15 países: Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Gran Bretaña, Chile, China, Fiji, Irlanda, Japón, Corea, Pakistán, Perú, Filipinas, Taiwán y Norteamérica.
Cruzando las fronteras de países, idiomas y culturas, la Sociedad tiene como objetivos específicos:
- Establecer la Iglesia entre pueblos que no han sido evangelizados;
- Ayudar a las Iglesias locales a madurar hasta que sean capaces de evangelizar a los suyos y a otros pueblos;
- Promover el diálogo entre los cristianos y los de otras tradiciones religiosas;
- Facilitar el intercambio entre las Iglesias locales, especialmente aquellas de entre las cuales los Columbanos parten y aquellas a las que han sido enviados;
- Alimentar en todas las Iglesias la conciencia de su misión.
Los Columbanos enfocamos nuestra labor a través de la solidaridad con los pobres y en la conservación de la creación. Es una opción que hemos tomado porque los pobres son injustamente marginados. Nuestro fin último es lograr ser pobres en el Espíritu, para tener sed de justicia como Jesús la tuvo.
Como misioneros, los Columbanos somos llamados a participar profundamente en las vidas de nuestros hermanos y a trabajar por el establecimiento del Reino. Para nosotros, las palabras de Jesús siguen siendo actuales: "Él me ha ungido para traer la Buena Nueva a los pobres, para anunciar a los cautivos su libertad y a los ciegos que pronto van a ver, para liberar a los oprimidos y para proclamar el año de la gracia del Señor," (Lc 4, 18).
Por ello mismo, los Columbanos con frecuencia nos encontramos en situaciones donde las personas sufren grandes injusticias. Creemos que la Iglesia de nuestro tiempo debe denunciar los escándalos de la pobreza estructural, pobreza causada por la forma en funcionan los gobiernos e instituciones, y la espiral de la violencia, y que denunciarlos es lo mínimo que el Evangelio exige a los cristianos. Los Columbanos vemos la búsqueda de la justicia, la paz y la conservación de la creación como puntos centrales de nuestra labor.
Misión en Casa
Nuestro mundo es un mundo en movimiento. Nunca había existido tal movimiento de pueblos como hoy en que millones emigran de país a país en busca de una mejor vida en la que puedan trabajar, vivir en paz y vivir con dignidad. Los Estados Unidos está acostumbrado a tales movimientos desde su fundación. Pueblos de todas las religiones y culturas han huído de la persecución y de la pobreza y han iniciado una nueva vida aquí.
Durante los últimos doscientos años, las parroquias de los Estados Unidos han recibido olas de inmigrantes. El proceso continúa hoy, pero los alemanes, italianos, polacos e irlandeses de los siglos 19 y 20 han sido reemplazados por rostros hispanos, asiáticos o nigerianos. Además, Europa Occidental debe enfrentar a millones de migrantes de otros continentes.
La misión Columbana responde a estas necesidades con apostolados de migrantes en lugares tan diversos como Los Ángeles, Londres, Dublín, Taiwán y la frontera entre México y los Estados Unidos. Además de los cambios recientes en la ubicación de la misión, los agentes de misión también han cambiado. Los sacerdotes Columbanos ahora provienen de países tan diversos como Fiji, Irlanda, Tonga, Perú, Chile, Corea, los Estados Unidos y las Filipinas.
La casa central en los Estados Unidos está ubicada en St.Columbans, Nebraska 68056 y el teléfono es el (402) 291-1920.