San Columbano
Salió de Irlanda para proclamar a Cristo y su Evangelio entre los pueblos del continente de Europa que habían caído en el barbarismo. En medio de muchas dificultades y persecuciones, él y sus seguidores fundaron monasterios a través de Francia, Alemania, Suiza e Italia. Su grandeza, descrita como "viajando por Europa como una antorcha encendida prendiendo el fuego del amor de Dios en los corazones de todos", es el resultado particularmente de haber infundido un nuevo espíritu de compromiso total con Cristo y con los valores evangélicos. Fundó su último monasterio en Bobbio en Italia donde murió el 23 de noviembre de 615. |