Saludos desde la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación que recientemente ha sido reubicada a Silver Spring, MD, justo sobre la línea de D.C. pero aún así muy cerca de las instalaciones del Congreso. El nuevo espacio da cabida a la promesa de un creciente ministerio de JPIC así como para llevar a cabo nuevos proyectos.
Con la mudanza he experimentado grandes cambios durante los últimos dos meses. Por principio de cuentas hubo un poco de estrés al irse acercando el día de la mudanza. La renta del local, ¿se llevaría a cabo? Una vez firmado del contrato, surgió la cuestión de cómo trasladar todo el mobiliario y los archivos. No se me olvidará pronto el temor que sentí cuando los hombres de la compañía de mudanzas pusieron la última caja sobre el piso y salieron por la puerta. Al quedar sola en esta nueva oficina, cuatro veces más grande que la anterior, me pregunté: “¿Y ahora qué?” Luego la realidad me hizo darme cuenta que la mudanza significaba que las cosas iban a ser diferentes. Así tenían que serlo. Y aunque el cambio me emocionaba, aún dudaba si sería capaz de implementar la visión.

En vez de reflexionar demasiado, decidí poner manos a la obra y empecé a desempacar cajas, a colocar el mobiliario y a colgar los cuadros en las paredes. Existía un cierto grado de comfort en realizar estas tareas. Eran algo que se podían ver y medir. La Oficina de JPIC iba tomando forma. Pero luego, el comfort empezó a desaparecer. Me di cuenta que aunque había realizado un buen trabajo, sólo era el cascarón de una oficina. Era decorar un ventanal. Ahora venía el verdadero trabajo: el trabajo de la misión y de darle sentido a los objetos.
Aquí es donde me encuentro y donde también se encuentran los Misioneros Columbanos; estamos en una etapa de crecimiento, en ocasiones dolorosa, en ocasiones confusa, pero siempre llena de bendiciones. Es tiempo de crecer hacia el futuro para lograr una comprensión y práctica de misión acorde al siglo XXI donde todos somos a la vez anfitriones e invitados a la mesa. Este año los Misioneros Columbanos celebran 90 años de crecimiento y de tender una mano de ayuda a nuestros hermanos marginados y a nuestro empobrecido planeta. ¡Tenemos mucho de qué dar las gracias! (No se pierda la edición especial de la revista Misión Columbana que celebra nuestros 90 años este próximo mes de agosto).
Parte del crecimiento nos ha llevado a explorar nuevas y actualizadas formas de comunicación, particularmente nuestro sitio web. A finales del verano, nuestra oficina central en Omaha, NE empezará a enviar un boletín electrónico mensual para informar a nuestros amigos y bienhechores sobre lo más reciente en nuestra misión Columbana, el cual llevará también incorporado nuestro boletín. Como suscriptor de este boletín, en el futuro usted recibirá el boletín electrónico Columbano, el cual le mantendrá en contacto con el ministerio de JPIC.
También al final de este verano, estaremos introduciendo una serie de blogs escritos por los Misioneros Columbanos que enfocarán la luz sobre la diversidad de la misión en los Estados Unidos. ¡Le invitamos a que se una a este diálogo!
Finalmente, debido a estos cambios que esperamos sirvan para seguir creciendo, el boletín de JPIC se tomará un breve descanso durante el mes de julio. ¡Espero reestablecer el contacto con usted en el mes de agosto!
Paz,
Amy Woolam Echeverría